Origen y significado de Sarah

Significado del nombre Sarah

¿Qué significa el nombre Sarah?

Sarah es un nombre predominantemente femenino de origen Hebreo.

Sarah se deriva de la voz hebrea «שרה» que significa “mandar, mujer gobernante”, por lo que su interpretación etimológica puede ser la de “princesa”. En la Biblia aparecen tres mujeres importantes con este nombre, Sara la esposa de Abraham, Sarah la sirvienta egipcia de María Magdalena y Sara, la hija de Raguel y esposa de Tobías el joven, quien enviudó siete veces en la noche de bodas.

Personalidad de Sarah

Dueña de un carácter posesivo, celoso y autoritario, Sarah esconde a una mujer vulnerable y frágil, necesitada de protección y afecto. Bien dotada para los negocios gracias a su temperamento frío y sensato, en ocasiones se le ve como una imprudente y chismosa, esto debido a su curiosidad y su hábito de preguntar demasiado. Los colores azul y púrpura le serán favorables, y como talismán podrá utilizar un objeto de estaño, un perro como mascota o un zafiro oscuro.

Onomástica Sarah

La fecha de celebración del Santo de Sarah es 13 de Julio.

Variaciones del nombre Sarah

Sara, Saray, Sari, Sariah, Sarika, Saaraa, Sarita, Sarina, Sarra, Kala, Sadie

Sarah en otros idiomas

  • Sarah en Griego:

    Σάρα

  • Sarah en Hebreo:

    שרה

  • Sarah en Ruso:

    Сара

  • Sarah en Coreano:

    사라

  • Sarah en Árabe:

    سارة

  • Sarah en Chino:

    萨拉


Análisis por numerología del nombre Sarah

Naturaleza Emotiva:

Naturaleza emotiva, amable y condescendiente. Suave, cordial, sagaz. Ama la armonía de las formas y los métodos persuasivos. Le gusta sentirse alabado.

Naturaleza Expresiva:

Es exigente. Se expresa en forma original en la intimidad y en la integridad. Se distingue por su delicadeza. Ama el buen criterio y el misterio. Busca la aprobación.

Talento Natural:

Es mente de pensamiento desbordado. Se expresa como pensador inspirado que eleva las ideas y hace de cada idealización una realización. Recibe aumento en labores que requieren de la comunión de su pensamiento con la cosa pensada. Labores más bien cerebrales que manuales. Ama las cosas del pensamiento, más al crearlas que al disfrutarlas.
Podría destacar en profesiones como médico, enfermero, filántropo, abogado, escritor, pintor, bailarín o en labor comunitaria, sirviendo al público.


Número de Suerte: 9


Diccionario Alfabético de Nombres