Gamero
No se conoce exactamente el origen de este apellido, sabiéndose únicamente que tuvo muy antiguos solares en las provincias de Toledo y Ciudad Real, adquiriendo gran notoriedad en la provincia de Córdoba.
El blasón más generalizado de esta familia, se describe así:
Armas: En campo de plata, tres espigas de sinople, mal ordenadas.
Don Francisco Nicolás Gamero, de Tembleque, Toledo y Don Mateo Gamero, de Fontanarejos, Ciudad Real, cursaron estudios de Humanidades en la Academia de San José y el Colegio de Santa Catalina, Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, en 1762 y 1764 respectivamente, después de hacer patente sus correspondientes "limpieza de sangre".
En la Orden Militar de Santiago demostraron su nobleza de sangre, don Juan Teodomiro Gamero y Gamero, Montero y Zamora, en 1768 y don Juan Tortolero y Fernández Gamero, en 1666, ambos de Palma del Río, en Córdoba.
Don Juan Manuel y don Antonio Muñoz y de Santiago, Urbano y Gamero de Velasco, hicieron patente la calidad de sus cuatro apellidos al vestir el hábito de la Orden de Alcántara, en 1793 y 1794. Ambos eran bisnietos materno-paternos de don Tomás Gamero de Velasco y de León, natural de Palma del Río e inscritos allí como hidalgos en 1682 y 1686, y de doña Isabel de Santiago y León.
En estos expedientes se mencionan otras armas, que son como sigue:
Armas: En campo de gules, dos ollas de cobre, con sus asas; bordura azur con seis flores de lis.
A la expresada rama perteneció don Juan María Gamero-Cívico y Benjumea, hacendado de Palma del Río y diputado a Cortes. El rey don Amadeo de Saboya le otorgó en 1872 el marquesado de Montesión.
Los hermanos don Francisco José y don Andrés Gamero Cívico y de León, Sánchez de la Vega y Almenara, ambos de Palma del Río, ingresaron en la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III en 1791 y 1792, donde ratificaron su noble estirpe. Eran hijos de don José Gamero Cívico y González y de doña Isabel de León y Almenara, de antiguas raíces en Palma del Río, donde sus miembros ostentaron los principales cargos de gobierno.
Don Juan Gamero Cívico y Aguilar, natural de Palma del Río, acudió a la Sala de los Hijosdalgo de la Real Cancillería de Granada en 1816, en pretensión de que le fuera reconocido su ancestral y noble origen, lo que se determinó favorable en el mismo año.
En la Inquisición de Córdoba fueron aceptados, previas las correspondientes purezas de sangre, en las fechas que se indican:
Don Francisco Gamero Ortiz, en 1685; don Juan Gamero de Santiago, en 1692; don Andrés Gamero Cívico y León, labrador y regidor, en 1764, para "familiares"; fray Bartolomé de la Encarnación Gamero Cívico y León, hermano del anterior, en 1764 para "notario"; don Cristóbal Gamero Cívico y León, igualmente hermano, en la misma fecha, para "notario"; don Juan Gamero Duque, en 1728, para "familiar"; licenciado Andrés Gamero de León, vecino de Cartagena de Indias, hoy Colombia, en 1651, para "oficial"; licenciado Bartolomé Gamero de León, en 1684, para "notario", y don Blas Gamero Peligro, en 1688, para "familiar", todos de la referida población cordobesa de Palma del Río.
Huertas
De origen castellano, de Toledo (España).
Escudo de armas: En campo de oro, un águila exployada de sable. Bordura de gules con ocho estrellas de oro.

Publicado: 2007-11-25 18:50:04